domingo, 6 de agosto de 2017

Taken for granted.

Después de esos mensajes me quedé pensando en que no sólo es el amor y los detalles y los compromisos los que DEBEN alimentarse, cuidarse y trabajarse a diario (no importa cuán natural nos brote hacerlo, es algo que no puede quedar en el inconsciente o darse por sentado); es también la confianza la que día con día debe nutrirse a través de nuestros actos, porque son precisamente ellos los que, en concordancia con nuestras palabras, cimientan y mantienen esa seguridad que tanta paz nos proporciona en una relación. 
El pasado y sus experiencias pueden haber menguado nuestras ganas de creer y confiar, pero qué rico -y positivo- es darse la oportunidad, una oportunidad más sensata y madura ahora (y no una fe ciega), de volver a hacerlo con quien es nuestro presente y anhelamos nuestro futuro.

Por otro lado... no es necesario comprar/nos la idea de eternidad ni de finales felices que nos quisieron vender en cuentos infantiles y novelas románticas (que poco o nada tienen que ver con la realidad de una relación adulta responsable), para desear hacer un largo, largo y delicioso viaje con LA persona ideal para compartir la cómplice y genial (y bedeSemera 😜) aventura.

sábado, 5 de agosto de 2017

Conmigo o en mí.






Sí.
Me senté a la mesa.
Y moví las caderas levemente como me lo pediste.
Sí.
Caminé de un lado a otro.
Y sentí exactamente lo que me dijiste.
Sí.
Todo el gentío, el barullo, los trámites, los buses y taxis, las conversaciones yendo y viniendo.
Nada importaba, nada máS importaba.

Nada importa.



sábado, 29 de julio de 2017

¿Qué se siente?

Desde esa mañana no he podido dejar de pensar en ello, no he abandonado la idea que ronda cual mosca alrededor de mi cabeza: ¿Qué sientes? ¿Qué se siente?

¿Qué se siente saber que te follas a la perra mientras deletreas cada sílaba que inundaba los pensamientos de la niña? ¿Qué se siente saber que alguien estuvo esperando años y años, fracasando en todo intento de relación porque no eran LA persona? ¿Qué carajos se siente hundir tu verga en el cerebro de una pequeña de... ¿cuánto? ¿seis años? ¿diez? escondido en el cuerpo de una mujer a quien no le importa su libertad porque perteneciéndote es más libre que cualquiera? ¿Qué es lo que sientes cada una de las veces que digo TUYA casi ya sin aliento mientras me duermo entre tus brazos?
¿Qué se siente, Amo-r, saber que tus formas, tu voz, tus exactas palabras reinaban en la mente de una nena inocente y ajena a todo morbo? ¿Qué es lo que sientes cuando la penetras, cuando le calmas cualquier ataque de ansiedad o cuando la oyes despertar y la ves sonreír y sabes que la mayor parte de su bienestar es obra tuya? 

¿Qué sensación te recorre el cuerpo o te afecta la razón cuando caes en cuenta que tu control sobre ella es toda su felicidad y que así fue desde que era apenas una muchachita y empezó a confundirse con todas las visiones que la hacían volar?
¿Qué se siente, mi Dueño, saber que eres todo lo que otro ser humano soñó y ahora le eres tan real como el aire que respira (o deja de respirar)?

Quizá nunca tenga las respuestas precisas o no consiga jamás comprenderlas del todo, pero desearía que sea lo que sea que sientas, se asemeje mucho a lo que la cachorra siente deSde el día uno en que encontró a su Amo.

jueves, 20 de julio de 2017

Así era. Así es.

Seca, grave, potente, autoritaria, peligrosa, severa, cortante, cruel, profunda, violenta, intensa, sádica, áspera, oscura, intimidante, opaca, cínica, desafiante, tosca e inclemente.

Capaz de ponerme de rodillas en un segundo y conseguir de mí -de mi mente y de mi cuerpo- lo que sea que se propusiera.

El mejor Sonido que oí en mi vida.

viernes, 23 de junio de 2017

De la rabia a tus brazos.

No sé cómo te las arreglas para acallar mi cabeza porque de por sí es más ruidosa que una cabeza promedio. Mi cabeza empieza susurrando para luego de pasar por mil estados alterados, terminar gritando y ensordeciéndome de las cosas que realmente quisiera oír, que en verdad quisiera hacer.
Como anoche. 
Hubiera querido estar más atenta a cuando llegaste, a recibirte de las mil formas que pueden agradarte y hacer que la tarde latosa de trabajo se convirtiera en una noche de tranquilidad; pero lejos, muuuuuuuuuuuuuuy lejos de eso, de mi boca sólo salieron los mismos alaridos que entraban por mis orejas e hice todo aquello que tan feo me suele parecer. Sé que lo entiendes, me lo repetiste mucho, además, y me queda clarísimo que te nace encargarte de mí cuando llego a esos límites, pero después de un día pesado era lo que menos hubiera deseado que vieras en tu perrita: lo histérica que puedo llegar a ponerme cuando me siento agredida, cuando siento en carne viva la falta de respeto, lo mucho que a los "seres humanos" les llega al pincho los seres humanos. Comprensible, sí, seguro, pero no ideal, para nada. Y ahora mismo, después de la paz que me regalaste en medio de la tormenta, y después de la noche deliciosa y la mañana aún más deliciosa, más allá de seguirme torturando con la idea, sólo pienso en tus palabras, en tomar las precauciones para lo inevitable, y en las propias, para aprender a controlar en mí aquello que siempre me resultó insoportable en las mujeres personas (u.u).


Gracias por silenciar mi mente con tu paz, por sellar mis labios con tus besos, por la paciencia que me tienes, por lo tierno que puedes llegar a ser conmigo, por ser justo como lo dijiste, COMPAÑERO, en los momentos en que más te necesito. Y no es la primera vez ni será la última, lo sé, pero también sé que sabes plenamente que tienes lo mismo en mí y que por todo el tiempo que desees sujetar mi correa, así será.

Es genial encontrar ese perfect match que puede hacer magia en ti, pero más genial aún es encontrarse dos que pueden hacer magia juntoS.

lunes, 19 de junio de 2017

Te haré más bella...


Duermo. Mi cuerpo duerme, mi cerebro duerme (aunque digan que nunca descansa), mis sensaciones, todas, duermen. Duerme mi entrepierna también, duermen mis pezones, duermen mis agujeros. Duermen, dormimos, entre sus brazos, el único lugar donde en verdad descanso, donde en verdad estoy en paz, donde en verdad me siento protegida y segura, el único lugar donde puedo dormir natural y profundamente. 

Y ahí, por el justo centro de esa honda calma e inactividad, un sonido atraviesa todo silencio, todo sueño, toda quietud; jitanjáfora cadenciosa que despierta mi cuerpo, mi cerebro, mis sensaciones, mi concha, mis tetas, mis labios, mi culo, todo. Todo se moja, todo endurece, todo se abre, todo se pone en alerta porque él está masturbándose sobre mis ojos aún cerrados (y así seguirán...) y en medio de la confusión mi sexo responde aunque yo no tenga aún plena conciencia de lo que está sucediendo ni por suceder.

Entonces, cual adagio, su axioma se cumple inequívoco sobre mí, tan sólo para dar pie a una retahíla de susurros y murmullos y quejidos y gemidos y sollozos y suspiros que saltan vehementes de una boca a otra, de un oído a otro, de la perra a su Dueño y del Amo a su mascota que, devota, se deja hacer, pues nació precisamente para ello (y los dos que la enviciaron... Se encargarán de hacerlo permanecer).

jueves, 1 de junio de 2017

AMWY.


Uno más a tu lado, de tu mano. 
Uno muy especial además ;)
DemaSiado agradecida con la vida y contigo.

Luv YA❣️

miércoles, 24 de mayo de 2017

La noche del partido - 2

Era imposible que ella hubiera llevado la cuenta del tiempo que había transcurrido; el gag en su boca, las esposas de metal uniendo tanto sus manos como sus pies y la cadena que la mantenía sujeta a la pata de la cama por su collar, le hacían realmente inviable cualquier pensamiento que no estuviera relacionado con su condena, pero estaba por terminar el primer tiempo del encuentro. 
Casi cuarenta y cinco minutos en la misma posición, con el culo lleno y adolorido, las rodillas a punto de colapsar y la rabia y la culpa invadiéndole cada milímetro del cuerpo. 
Y entonces la puerta de la habitación se abrió.

- ¿Cómo vamos, perrita? ¿Ya estás más segura de cómo debes comportarte la próxima vez?

Sus palabras sonaron a bálsamo, al calmante perfecto para eliminar cualquier dolor, cualquier incomodidad.
Ella movió su cabeza asintiendo mientras con los ojos le rogaba que la liberara de la penitencia. 

-Sé lo que deseas, pequeñita, pero... ¿lo sabes tú? ¿En realidad quieres que te deje suelta? ¿Que no te corrija más? ¿Deseas ser como un conejito libre? ¿o... como una perrita siempre feliz a los pies de su Amo, recibiendo todo tipo de mimos y recompensas por hacer lo que A LOS DOS les gusta y hacen tan bien? 

Cada vez que Él le hablaba de esas formas y con esos tonos, el efecto en ella era el mismo: se le ponía el mundo al revés y la hacía dejar de pensar para únicamente sentir; y lo que ella sentía en ese preciso instante era que deseaba pertenecerle con toda el alma, con toda su piel, toda su mente... y para siempre. 

Su cautivante voz y las deliciosas caricias de su mano grande sobre su rostro y su cabello se diluyeron con el sonido de la puerta cerrándose y le dejaron muy en claro que todavía faltaba un poco más: un poco más de sumisión, un poco más de obediencia, un poco más de reflexión, un poco más de castigo, pero su sola voz le había hecho posible esperar otro tanto más y así lo haría.

Grande fue su sorpresa cuando al transcurrir del tiempo la puerta volvió a abrirse, pero esta vez las sombras le devolvían las siluetas de dos personas entrando a la habitación. Al segundo sintió un sudor helado empezar a recorrerle la frente y las sienes cuando escuchó a su Dueño decir: el partido terminó, pero la diverSión recién comienza...

martes, 16 de mayo de 2017

La noche del partido - 1

-¡Vamos a la sala a ver el partido! En 15 minutos ya comienza. Está mi papá, mi sobrino y sus amigos. ¡Apura!
-Mmmm... ¿y si mejor nos quedamos aquí? Lo puedes ver repetido después...
-No era una consulta. Vamos.
-Mmmm.... 
-Entiendo.
-No, no, lo que suc...
-Shhh, ya está, si no quieres ver el partido no tienes que verlo. De hecho... creo que será mucho más interesante si te quedas y me esperas.
-¿Qué? ¡NO! ¡Yo quería que nos quedáramos los dos aquí!
-Es bueno saber lo que querías, gracias por compartirlo. Ahora ven aquí.

Ella obedeció y quedó de pie frente a Él.

-Quítate la ropa, perrita.
-¿Eh?
-Suficiente, perra. Si tengo que repetir alguna indicación una vez más, de veras estarás en serios problemas.

Su ceja arqueada ya era mal indicativo, así que sin pensar ni preguntar más y con apenas un par de movimientos dejó caer su vestido al piso quedando totalmente desnuda en un santiamén. Era perfectamente habitual cuando ellos estaban en casa, que ella no llevara absolutamente nada debajo de los vestidos que Él le permitía usar, pues el acceso a cualquier parte de su cuerpo debía ser rápido, sencillo y permanente. Ella siempre recordaba que esa fue una de las primeras indicaciones que Él le dio cuando comenzaron la relación, y era algo que siempre la mantuvo alerta, dispuesta y arrecha. 

-Dame un beso. Bien. A cuatro, perrita. Eso es. Ahora pega tu mejilla derecha al piso, lleva tus manos a tus nalgas y sepáralas bien. Ofréceme ese agujero para hacerte recordar que cuando te pido o sugiero cortésmente algo, no es porque te esté consultando, sino porque me gusta ser amable contigo, pero eso no significa de ninguna forma que deje de ser una indicación que debas cumplir y de buena gana. Nunca buscaré nada desagradable ni malo para ti, eso lo sabes a la perfección, así que jamás habrá un motivo para que me rechaces. Ahora, separa bien y no quiero oír un sonido más de tu hociquito, tenemos cinco minutos. Good girl.

Ella empezaba a darse cuenta de que pasaría por lo menos un par de horas sola, en alguna posición seguramente incómoda y sintiendo cualquier otra cosa que no serían las manos de su Amo acariciándola, excitándola o ciñéndola contra su cuerpo. A esas alturas ya ni sabía por qué había titubeado cuando los dos disfrutaban tantísimo ver fútbol juntos y siempre lo pasaban lo más de bien. -Eso es ser realmente idiota-, pensó para sí, mientras hacía esfuerzos por aguantar la posición y mantener su culo abierto y expuesto.

Lo siguiente que sintió desconectó su cerebro. Ya no había más ideas ni pensamientos ni cavilaciones, sólo un dolor intenso que violaba su carne conforme penetraba su culo ofrecido, un dolor que ella sabía perfectamente de dónde provenía, cuál era el objeto que se lo estaba produciendo; y así, se reconoció sometida, luchando por no caer al piso rendida y apretando fuertemente los labios que no debían emitir sonido alguno. En la habitación sólo resonaba su fuerte y agitada respiración y los murmullos de las voces de los que estaban afuera, acomodándose frente al televisor para pasar un momento genial; y ella ahí, empalada, adolorida y dispuesta a lo que fuera que Él tenía pensado para que jamás olvidara ese día.

Otro sonido la devolvió a la realidad, un sonido metálico conocido. Sabía lo que Seguía...

lunes, 15 de mayo de 2017

(Auto)decepcionando...


Se me ocurren algunas cuántas explicaciones para justificar mi "error" pero hace mucho aprendí que esas no son más que excusas y sirven de poco y nada cuando las consecuencias estropean no sólo un buen momento, sino ánimos, días completos y sensaciones que no tendrían por qué haberse visto afectados por la negligencia y la idiotez.
Repartir promesas o decir lo siento cien veces tampoco remedia nada -aunque te urja hacerlo-, sólo le deja claro a la otra persona (por lo menos) que ya te diste cuenta de lo impresionantemente estúpido que fuiste al hacer tal o cual, al comportarte de ésta u otra forma, pero no repara el daño; ése sólo se verá realmente resarcido cuando ante una situación similar se actúe como se debe, como tanto se pregona y como además en verdad sientes naturalmente y no como situaciones externas o ideas pendejas (que te hiciste solo) te hagan reaccionar.


Mientras llega ese momento (si llega, si no, te aguantarás por siempre las ganas), terminas de masticar tu culpa, la escupes, e intentas, por bien, seguir con tu vida sin volverla a joder de manera tan ridícula. 

Es cuestión de tiempo, sí, y ese lapso parece eterno en estos casos, pero es lo mejor que puedeS hacer.

martes, 9 de mayo de 2017

Cuando no duermo contigo...


...pero me quedo con tu sabor en los labios
...pero mi piel lleva, feliz, tus marcas
...pero mis entrañas hierven por el uso que les das antes de arroparme como a una perrita muy pequeña en esa camita cerquita a la tuya 
...pero mi mente repite "mi Dueño..." una y otra vez aun cuando casi ha dejado de funcionar por lo maravillosamente abrumador que es, en ocasiones, pertenecerte
...pero la sonrisa se me queda tatuada hasta que vuelves a llevarme al lado tuyo
...pero el cansancio que me produces puede más que mi insomnio y me vence...

...te creo más y más cada que dices que todo el pasado no hizo sino prepararme para ti, y que tú y yo DEBÍAMOS estar juntos.

HaSta la próxima noche, mi Amo-r 🌙

miércoles, 3 de mayo de 2017

20 de marzo.

Han pasado semanas desde que puse la primera letra en este post, entonces no pude organizar lo que sentía, y cada vez que lo quise retomar, terminaba por lanzarme a tus letras, a tu libro, a todas tus cosas; y aunque más de una vez has dicho que son mías, para mí siguen siendo las cosas de mi Amo-r que tengo la inmensa suerte de tener pegaditas a mí. Demasiada ilusión al inicio, demasiada impaciencia luego, demasiada emoción finalmente, imposible escribir cuando las lágrimas te nublan la visión (recuerdo lo de mis ojos rojos..... grrrrr! >.<), imposible, incluso, armar dos frases seguidas coherentes cuando la felicidad te salta en la panza y te traba la lengua (qué sabor a excusa lleva todo eso!) u.u
Ha pasado más de un mes y entrando al dashboard me doy con el borrador, lo veo, sonrío y hago una mueca de aún no creerlo; yo, que me alucino tan re buena con las palabras, aún no puedo encontrar las que describan lo que sentí esa noche, todavía no hallo la frase perfecta para titular el post, ni sé cómo explicarte lo que cada una de esas cosas me significan. Y me temo que jamás podré escribir lo que sólo se puede expresar con besos, caricias, gestos, detalles no verbales que son más grandes, más intensos, más elocuentes que miles de páginas escritas.
Y está bien, sé que tengo la fortuna de estar junto a ti y, aunque nunca me ha gustado aquello de "tenemos tiempo de sobra" (siempre me pareció hasta de mal augurio) ni los "siempre", sí que tenemos el hoy, desde la medianoche (mmmmmmmmmmmmmm!!!!!!!!!) hasta este puto instante en que te mando un mensaje diciéndote cuánto adoro esperarte, y en el momento en que llegues, te haré saber cuán feliz me haces, cuán bien me tienes, cuánto adoro tener tus cosas y ser parte de ellas, y cuánto quiero vivir, el tiempo que sea que este reservado para mí, haciéndote todo lo feliz que sea capaz de hacerte y procurándote todo el mismo bienestar y placer que tienes para mí.

Gracias por ese día, mi Amo-r❣
Gracias por todos y cada uno de los díaS contigo (adwy) 🖤

sábado, 22 de abril de 2017

In/Conformes.

“Ultimately, it is the desire, not the desired, that we love.”
Friedrich Nietzsche


Buscamos tanto el amor (o renegamos tantísimo de él) y no nos fijamos en quien siempre está incondicional a nuestro lado (usualmente hasta que ya no está más), morimos persiguiendo la felicidad y nos volvemos ciegos ante los momentitos de más dicha que se nos atraviesan en el camino, queremos finales felices y para siempre's y olvidamos que cada mañana es una nueva posibilidad y que vivir al máximo esos pedacitos de oportunidad construyen el "siempre". 
Perdemos el tiempo deseando y queriendo y exigiéndole a la vida lo que "no tenemos", renegando de lo que sí y anhelando lo que asumimos imposible o lejano, y llegamos a ser tan idiotas que cuando nos pasa delante de la vista lo que tantas horas de sonrisas y sueño nos quitó, estamos tan preocupados en nuestra búsqueda o desgano que ni nos damos cuenta.
Como han tenido a bien traducir la frase de Nietzsche: "estamos más enamorados del deseo que de lo deseado", y en esa cegera, se nos pasa media vida -o más-.

No pues. Me rehúso a ser tan pendeja.

Y a pesar de las mil y un mierdas que me han tocado vivir, agradezco a cada momento, a cada persona, a cada abandono, a cada risa, a cada virtud, a cada golpe, que me hizo ser quien soy hoy y estar donde estoy; me regocijo en el instante en que Él me llama a su lado, sonrío al ver las 00:00 horas (adwy) y saber que se puede volver a empezar sujetándome firme de todo lo bueno y reduciendo al mínimo las equivocaciones pasadas -APRENDIENDO-; me divierto con las estupideces y sin tener un proyecto organizado en mente, gozo con todo el abanico de posibilidades; me corro todas las veces que me sea posible, lloro cuando no me cabe tanto en el pecho y vuelvo a empezar tras un error; me sé Suya y lo disfruto como demente, tengo ojos atentos para ver su cuerpo, oídos vigilantes a su voz y toda la vida -toda la que me sea posible vivir- para procurarnos bien.

Y aunque sé perfectamente que el tiempo, mi tiempo, el suyo, el nuestro, se podría acabar ya mismo, tengo decidido, mientras respire, vivirlo a pleno, al 100%, y por supuesto... de Su mano ♥

miércoles, 19 de abril de 2017